El Tribunal de Apelaciones del Cuarto Distrito de Florida, Examina los Límites de una Reciente Decisión de la Suprema Corte de Florida

En una reciente decisión, Saunders v. Dickens , 151 So. 3d 434 (Fla. 2014), la Suprema Corte de Florida dictaminó que en una acción de negligencia médica, “un médico no puede aislarse. . . de la responsabilidad. . . presentando a un posterior médico tratante, que atestigua que la atención adecuada por el médico demandado, no habría alterado la atención subsecuente “. Antes del repudio de este tipo de testimonio por parte de la Suprema Corte, los tribunales de primera instancia permitieron a los expertos opinar sobre este asunto, dejando la propiedad de numerosas decisiones de negligencia médica en disputa. De hecho, el Juzgado de Apelación del Cuarto Distrito se encargó recientemente en abordar esta cuestión de Cantore ex rel. Felix v. West Boca Med. Ctr., Inc. , en la cual la corte necesitaba determinar si la admisión de un tribunal de primera instancia del testimonio de un médico encargado del tratamiento posterior, requería un nuevo juicio.

Cantore surge de un veredicto adverso del jurado, en un caso de negligencia médica presentada por los padres de un menor  en contra el Centro Médico West Boca y el Hospital de Niños Variety Children’s Hospital (también conocido como el Miami Children’s Hospital). Dos años antes de los incidentes, en el centro de este caso, el menor fue diagnosticado con hidrocefalia, que es una condición caracterizada por la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cráneo. El caso del menor, por hidrocefalia, fue causado por un tumor benigno que bloqueó la salida de líquido de su cráneo. En ese momento, el menor se sometió a un procedimiento para corregir el bloqueo. Sin embargo, el tejido de la cicatriz comenzó a desarrollarse, y fue descubierto por una exploración de Tomografía Computarizada (CT) realizada cerca de dos años más adelante en West Boca, demostrando que el líquido espinal había comenzado a acumularse otra vez. Un médico del Miami Children’s Hospital programó al menor para otro procedimiento correctivo.

Alrededor de tres semanas antes de este procedimiento programado, el menor comenzó a experimentar dolores de cabeza intensos. Los padres fueron a West Boca, donde el menor fue evaluado como “urgente”, el medio de tres niveles de evaluaciones. Un médico le dio al menor una evaluación diagnóstica, y se realizó un CT. Después de revisar la tomografía, un médico determinó que la hidrocefalia estaba empeorando y contactó al Miami Children’s para que lo transfirieran. En ese momento, el médico le dijo al neurocirujano pediátrico de Miami Children’s, que el menor se encontraba “estable”. Después de algún retraso, el menor fue trasladado a Miami Children’s. Durante el vuelo, el menor experimentó descompensación aguda. En el momento de la llegada, el menor había sufrido una herniación cerebral y fue inmediatamente trasladado a la sala de emergencias de Miami Children’s. Se realizó un procedimiento de emergencia para aliviar la presión, lo que salvó la vida del menor. Sin embargo, el menor experimentó daño cerebral permanente.

Los padres del menor presentaron una demanda contra West Boca y Miami Children’s. En una declaración, a un médico de Miami Children’s se le preguntó cómo su tratamiento habría sido diferente, si el menor hubiera llegado al hospital una hora o dos antes. El médico testificó que su tratamiento no habría sido alterado por la secuencia previa de acontecimientos, porque el procedimiento aún se habría arreglado por un tiempo, considerando su condición dos horas antes. En consecuencia, el menor aún tendría una descompensación y una herniación, que conduciría a una lesión permanente. Esta declaración fue leída al jurado durante el juicio. En la apelación, los padres argumentaron que este hipotético testimonio entró en conflicto con el fallo de la Suprema Corte en Saunders, y, por lo tanto, requería un nuevo juicio.

Al constatar que ese testimonio carece de valor probatorio, el Tribunal Supremo de la Florida señaló que “[esto]. . . pone una carga sobre el demandante, para que de alguna manera, demuestre la causalidad mediante la cual un médico tratante posterior no habría ignorado el diagnóstico correcto. . . , En contra de su testimonio y con independencia del nivel de atención por el médico [inicial].” Saunders, 151 So. 3d en 442. Aunque el Cuarto Distrito aceptó el razonamiento del Tribunal Supremo sobre el tema, determinó que los hechos presentados en el presente caso eran distinguibles. En este caso, el Cuarto Distrito encontró que el testimonio de la deposición no era de un “médico tratante subsecuente”, sino más bien de un “médico tratante auxiliar” o un “médico tratante consultor”. De hecho, el médico testificando, había estado conversando con el médico en West Boca sobre el cuidado del menor. El Cuarto Distrito encontró esta distinción significativa, porque hizo que las respuestas del médico testificante fueran más probables, ya que se referían al cuidado que recibía el menor en el momento en que estaba bajo el cuidado del primer médico. El Cuarto Distrito razonó que, dado que la instrucción del médico del Miami Children’s, tuvo una influencia directa en las acciones del médico del West Boca, el testimonio no era de la variación repudiada en Saunders. En consecuencia, el Cuarto Distrito determinó que el tribunal de primera instancia no se equivocó al admitir este testimonio, por lo que no era necesario un nuevo juicio.

Este caso es sólo uno que probablemente se presentará ante los Tribunales de Apelación en los próximos meses y años. Dada la primacía del testimonio de expertos en casos de negligencia médica, el control del testimonio que llega a los oídos del jurado tiene una importancia evidente. Limitar la introducción de testimonios negativos es más fácil en primera instancia que en apelación cuando un tribunal de apelación debe hacer una determinación posterior sobre si el “daño” surgió de la introducción de testimonios cuestionables. En consecuencia, cualquier persona con una posible reclamación de negligencia médica debe considerar la posibilidad de encontrar una representación legal con experiencia, antes de tomar medidas para reparar sus lesiones. Los abogados del sur de la Florida, conocedores de  negligencia medica , Frankl y Kominsky,  tienen amplia experiencia en la ley de negligencia médica de Florida, y están listos para extenderle los beneficios de sus servicios. Si usted está interesado en aprender más acerca de una posible reclamación, o de nuestros servicios, por favor no dude en contactarnos para una consulta gratuita de su caso.